… fue la gala de la primera semifinal de Eurovisión que TVE pretendió vender como algo novedoso tratando de eliminar la fama casposa que tiene este esperpento europeo.
No voy a entrar a valorar las actuaciones de los primeros semifinalistas, no voy a criticar la escasez de voz de Yulia Valentyne ni el sopor que me produjo su canción, tampoco voy a decir nada sobre los gallitos que lanzaron La Red de San Luis, estos sucedáneos de Il Divo, ni la coreografía, casera, eso sí, de Vicente Casal con golpes de pecho incluidos cual penitente en Semana Santa, ni el esperanto berreado por Noelia Cano, ni la grandilocuencia de Carlos Ferrer y su patito, ni la resistencia al envejecimiento de Normativa Vigente, ni sobre la Gran orquesta Baobad, con su pasodoble digno de las mejores fiestas patronales de los pueblos de este, nuestro gran país.
No voy a entrar en esto, no.
Tampoco diré que Atalis y La La Love You me sorprendieron tan gratamente que pensé que no todo estaba perdido.
Todos merecen mi más profundo respeto por atreverse a participar en este concurso.
Pero sí voy a hablar sobre la NO organización de tan magno evento.
El sonido, durante las CUATRO HORAS que duró la gala, brilló por su ausencia, el escenario era tan moderno y tenía tantos adornos “transgresores” que apenas dejaba sitio para que los participantes pudieran moverse, algunos hasta se dejaron los cuernos en él. El/los regidores debía/n estar jugando a las cartas, ya que hasta se les olvidaba indicar al público cuándo debían aplaudir. Hasta a la presentadora, Alaska, que no sabía donde meterse con tanto fallo, se le olvidó despedir la gala.
Estimados señores directivos de NUESTRA televisión pública: ya es hora que tomen nota y que empiecen a rodar cabezas, no puede ser que se hagan chapuzas de este tipo a costa de nuestro dinero. Ya está bien de hacer el ridículo frente a Europa, si somos incapaces de organizar un programa musical, por favor, dimitan y dejen sitio a los excelentes profesionales que copan las listas del INEM.
Váyanse señores, váyanse!!!
A pesar de TODO, me tragaré mis palabras y reconoceré que Melody y los Vivancos, demostraron que, incluso con flamenquito fresquito, son tan profesionales que hacen que aún piense que este país de charanga y pandereta pueda tener una representación digna en tan “esperado” festival.
No voy a entrar a valorar las actuaciones de los primeros semifinalistas, no voy a criticar la escasez de voz de Yulia Valentyne ni el sopor que me produjo su canción, tampoco voy a decir nada sobre los gallitos que lanzaron La Red de San Luis, estos sucedáneos de Il Divo, ni la coreografía, casera, eso sí, de Vicente Casal con golpes de pecho incluidos cual penitente en Semana Santa, ni el esperanto berreado por Noelia Cano, ni la grandilocuencia de Carlos Ferrer y su patito, ni la resistencia al envejecimiento de Normativa Vigente, ni sobre la Gran orquesta Baobad, con su pasodoble digno de las mejores fiestas patronales de los pueblos de este, nuestro gran país.
No voy a entrar en esto, no.
Tampoco diré que Atalis y La La Love You me sorprendieron tan gratamente que pensé que no todo estaba perdido.
Todos merecen mi más profundo respeto por atreverse a participar en este concurso.
Pero sí voy a hablar sobre la NO organización de tan magno evento.
El sonido, durante las CUATRO HORAS que duró la gala, brilló por su ausencia, el escenario era tan moderno y tenía tantos adornos “transgresores” que apenas dejaba sitio para que los participantes pudieran moverse, algunos hasta se dejaron los cuernos en él. El/los regidores debía/n estar jugando a las cartas, ya que hasta se les olvidaba indicar al público cuándo debían aplaudir. Hasta a la presentadora, Alaska, que no sabía donde meterse con tanto fallo, se le olvidó despedir la gala.
Estimados señores directivos de NUESTRA televisión pública: ya es hora que tomen nota y que empiecen a rodar cabezas, no puede ser que se hagan chapuzas de este tipo a costa de nuestro dinero. Ya está bien de hacer el ridículo frente a Europa, si somos incapaces de organizar un programa musical, por favor, dimitan y dejen sitio a los excelentes profesionales que copan las listas del INEM.
Váyanse señores, váyanse!!!
A pesar de TODO, me tragaré mis palabras y reconoceré que Melody y los Vivancos, demostraron que, incluso con flamenquito fresquito, son tan profesionales que hacen que aún piense que este país de charanga y pandereta pueda tener una representación digna en tan “esperado” festival.

1 Chismes:
Jajajaja, magnífico artículo, sí señor; brillante en el fondo y sublime en las formas.
Soberbio repaso a los participantes; conciso, agudo y mordazmente descriptivo.
Excelentes análisis y conclusiones técnicas; rigurosamente incuestionables.
Extraordinaria crítica institucional, de rotunda certeza y rabiosa implicación.
Admirable reconocimiento del talento y la profesionalidad, y valiente reseña de lo excepcional, "Los Vivancos", rescatados meritoriamente del olvido oficial...
Si no te quisiera tanto me permitiría alabar tu talento como verdaderamente mereces..., pero dejémoslo así, no quiero que me acusen de perder la objetividad.
Gracias por compartirme contigo. Un beso mi vida.
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